Nueva ubicación de la Carpa el Lunes de San Benito

Tras la reunión celebrada ayer por la tarde en el Ayuntamiento entre miembros de nuestra Junta de Gobierno y distintos representantes municipales, se acordó una nueva ubicación para la Carpa, que este año se trasladará a la Plaza Amarilla. Aunque en las últimas ediciones se ha instalado siempre en la calle Magdalena, de esta forma se pasa a un lugar… Leer más →

Carta Apostólica de Benedicto XVI, Convocando el Año de la Fe

«La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que… Leer más →

Balance de la Venida

Exitosa y memorable Venida de San Benito Abad a Castilblanco tras 19 años de ausencia

La visita de San Benito Abad a Castilblanco de los Arroyos ha sido, sin duda, el gran acontecimiento que ha marcado en este 2010 la historia de esta localidad sevillana, así como el ritmo de los numerosos corazones sambeniteros que abundan en toda la comarca de la Sierra Norte. El pasado 11 de junio San Benito regresaba a su pueblo tras 19 años de ausencia y el balance tras la Venida es completamente positivo, superando todas las expectativas.

Pocas palabras bastan para resumir el enorme legado de San Benito Abad en Castilblanco, cuya devoción viene de lejos, siglos atrás, traspasa las fronteras de este pueblo y lo hace grande. Fundador de la Orden Benedictina, Abad y Patriarca de Occidente, Patrón de Europa, Santo de los Milagros… Para aquellos que no conozcan la enorme trascendencia de esta devoción, una simple sentencia lo resume y explica todo: Castilblanco es San Benito y San Benito es Castilblanco. Sin más.

Ahora, San Benito Abad también es Alcalde Perpetuo y Medalla de Oro de esta localidad. Un reconocimiento que no sólo han avalado las miles de firmas de sus vecinos, de sus Hermandades, de su Ayuntamiento… sino que también han apoyado sus devotos de Cantillana, Brenes, Tocina, Los Rosales, de El Castillo de las Guardas, Burguillos, La Algaba, El Pedroso, El Ronquillo, La Rinconada, Almadén de la Plata, Alcalá del Río, Villaverde, Los Palacios, El Trobal, Guillena, Gerena, Sevilla… y que todos los castilblanqueños y su Hermandad Matriz agradecen.

Esta Venida 2010 ha sido un gran acontecimiento histórico que ha superado todas las expectativas de éxito y participación, ha supuesto un gran baño de fe y esperanza para todos los sambeniteros en estos difíciles momentos de crisis generalizada, y se recordará por los bellos momentos vividos… El camino de ida, el de vuelta, los besamanos, los diferentes recorridos en procesión por las calles de Castilblanco, las misas, el triduo, la función principal del nombramiento como Alcalde Perpetuo y la entrega de la Medalla de Oro de la localidad, la visita al cementerio y a la residencia de ancianos, la ofrenda floral de despedida… han sido algunos de los capítulos más entrañables, por no decir todos.

La salida de la ermita, prevista para las 18.00 horas un viernes en tarde tormentosa, ya hubo que retrasarla porque no dejaba de llegar gente desde el pueblo en los autobuses que había dispuesto la Hermandad Matriz. Hombres y mujeres de todas las edades, grandes y pequeños, de Castilblanco y de otros lugares de alrededor, dispuestos a acompañar al Santo Patrón hasta su municipio, en un recorrido de doce kilómetros durante los cuales nunca faltó un relevo de personas para llevar en sus hombros el templete de plata.

Un camino de pasos muy ligeros, ansiosos por llegar y descubrir la imagen de San Benito, rodeado de todo su pueblo, que lo esperó hasta las once de la noche en El Pilar. El estallido de aplausos, vivas y cohetes… reflejaban la explosión de júbilo y alegría por verle allí. Lágrimas, sonrisas, cansancio, satisfacción… todo un cúmulo de sentimientos desbordados en su recorrido hasta la Iglesia Parroquial del Divino Salvador: San Benito estaba de nuevo en casa.

Al día siguiente, una espectacular comitiva formada por las Hermandades Filiales, Hermandades Locales, Hermandades invitadas para la ocasión, autoridades eclesiásticas y civiles, y un cortejo de trescientas mujeres ataviadas con la mantilla española, acompañaron al Santo hasta la Explanada de La Sierra, donde se celebró la Eucaristía, presidida por el Arcipreste de zona, D. José Francisco García Gutiérrez y amenizada por la Coral de La Hiniesta de Sevilla. A su término tuvo lugar el nombramiento como Alcalde Perpetuo y la entrega de la Medalla de Oro de la Villa. Por la noche, todo el mundo comentaba en el pueblo que jamás se había vivido allí un día igual, con tanto ambiente, colorido y emoción contenida.

El domingo 13, primer día de besamano, la fila de gente que hacía cola para ver a San Benito salía de la Iglesia y daba la vuelta por otra calle aledaña a la parroquia. Todo el mundo quería tener de cerca a su Patrón y no importaba la espera. Una jornada muy intensa en el que la Hermandad Matriz decidió no parar a mediodía dada la incesante afluencia de devotos. Y es que la Iglesia no dejó de estar llena en ningún momento.

A partir del lunes, misa todos los días a las siete de la tarde y recorrido procesional por las distintas calles del pueblo. San Benito visitó todos los rincones: fachadas encaladas con bellos altares, balcones adornados con colgaduras, mantones… y puertas engalanadas con banderas, cuadros, macetas… Todo era poco para recibir al Santo de sus amores. Y flores, muchas flores. San Benito se recogía todas las noches repleto de ramos, que no hacían más que perfumar y embellecer su imagen, muestra del agradecimiento de todos sus vecinos y devotos.

Así hasta el sábado antes de la partida, cuando el pueblo volvió a echarse a la calle. Ellas vestidas de flamenca y los hombres a caballo para despedir a su Santo Patrón y poner la última nota de color a esta grandiosa Venida. Tampoco se recuerda otra estampa igual en el municipio: impresionante el fervor y la participación de la gente en esa última tarde-noche con San Benito en el pueblo.

El domingo a las siete de la mañana el templete de plata salía de la Iglesia para iniciar el camino de vuelta. Ni la hora tan temprana, ni el cansancio acumulado, aminoraron el deseo de los sambeniteros de acompañarlo hasta el final. Momentos difíciles por la pena que embargaba a todos y espectacular despedida en El Pilar antes de cubrir su imagen. El nublado del cielo reflejaba la tristeza de los corazones ante la partida, pues en la mente de todos rondaba una misma pregunta: ¿Hasta cuándo, San Benito? ¿Te volveremos a ver en el pueblo?

Al final del camino, justo al llegar a la cancela de entrada y descubrir su imagen, salió el sol… San Benito estaba ya de nuevo en su ermita. Todo había terminado.

 

Una de las claves del éxito: la gran participación de todos

El balance que ha hecho la Hermandad Matriz de esta Venida es completamente satisfactorio, destacando el buen desarrollo de todos los actos y la gran respuesta por parte de la gente, que se ha volcado en todo momento. Incluso el buen tiempo acompañó todos los días con agradables temperaturas para la época y sin lluvia ante las continuas amenazas.

Pero si hay algo que resaltar de este gran acontecimiento, es que ha sido disfrutado por todos de principio a fin. Las Hermandades Filiales de Brenes, Cantillana y Tocina-Los Rosales se hicieron cargo de las misas del triduo, acompañadas de sus respectivos Coros, así como la Hermandad de la Virgen del Rosario Coronada de Burguillos y la Asociación de Villanueva del Río y Minas y La Algaba, que también aceptaron la invitación de la Hermandad Matriz esos días. Por su parte, las Hermandades Locales de Penitencia y Gloria organizaron cada tarde los diferentes recorridos por el pueblo, haciendo partícipes a sus costaleros y hermanos, disfrutando enormemente de cada procesión. La visita al cementerio y a la Residencia de Ancianos fueron dos de los momentos más emotivos de la semana.

Además, no hay que olvidar las actividades pre-Venida que se desarrollaron durante el mes de mayo y el gran número de colaboradores y voluntarios con los que ha contado la Junta de Gobierno desde un primer momento para su organización. Desde estas páginas, agradecen a todos el apoyo y el cariño recibido antes, durante y después de la Venida, y se enorgullecen de haber logrado un homenaje memorable como San Benito se merece, fruto de la ilusión, el trabajo y el esfuerzo de todos.

 

Posibles Destacados

Esta Venida ha destacado por su carácter alegre y festivo y por la gran respuesta participativa de la gente en todos los actos programados.

Todo el mundo ha comentado en el pueblo que jamás se ha vivido allí nada igual, con tanto ambiente, colorido y emoción contenida.